sábado, 21 de noviembre de 2009

El frío de la ventana

A lo mejor quien la mira proyecta su insatisfacción en ella y hasta su soledad, quizás esa mujer de la ventana hasta escribe porque ama intensamente a la ciudad que recrea en su escritura. Quizás le parezca más real el frío indiferente que entra por la ventana al calculado e introducido por cualquier escritor. Igual y comprende la naturaleza de su oficio. O quién sabe hasta podría ser una esposa de una hacendado que lee por evasión y está a punto de ser asesinada.

miércoles, 18 de noviembre de 2009

El justiciero

La venganza de la mosca


La mosca, entrenada en el deleite del desperdicio, acostumbrada como estaba a vivir de los restos de los demás, proletaria y cristiana, compasiva al fin, no pudo dejar de sentir pena por la mano que decía adiós a ese frágil pero permanente orden del que ella era parte y el cual ya no asombraba a Juan.


Él ya no pudo ver cómo la mosca veía convertido en banquete lo que antes era una amenaza. Que qué hacía yo. Veía a detalle y pensaba en cuento por supuesto.